FLECHAS ENVENENADAS

Jose Maria Mares Pulido (Jotaeme)

16 de Julio de 2004

El día ya se empieza a morir y yo vuelvo a mi refugio
esta vez podré despedirme del sol y pedirle a la luna que se desnude
todo deja de brillar, empieza a contagiarse la oscuridad
los matices más bellos se van a dormir y el sol grita por última vez

Y yo reprochándole a mi soledad por mi silencio, ¿Fuiste tú la culpable?
ay de mí... confundo falta de iniciativa con soledad
lanzo flechas envenenadas a mi amada sin saber por qué
transformo mis sentimientos en poesía negra, mi enfado va hacia ti
cuando debería perforarme a mí
pues sólo yo tengo la culpa de esta herida

Entonces, amor ingenuo, odio amoroso, luz que aparece de la nada
enorme caos destructor de cosas pequeñas
¿Por qué me tapaste los ojos y cambiaste mi corazón por otro?
¿Por qué bebes el veneno y luego te escondes?
te has envenenado tú solo y contestas con flechas a la nada
pues no hubo ataque y contestar a ningún ataque
es como tirar a mil pájaros y esperar a darle a alguno

¿Qué hago torturando a mi amada y a mí mismo?
alma en pena buscando refugio cerca de la cuna del sol
harto de todo y harto de tanta maldad que se apodera de mí
me hace pronunciar palabras sin sentido
un lenguaje que oculta lo que hay detrás
tú no me amas, yo no te tengo y no habla mi corazón
cuando esas flechas van a por ti

Mi poder de iniciativa ante las cosas es nulo
pues no puedo hacer nada si no te tengo
oh soledad, te ruego que perdones mi confusión
eres el único amigo que aunque me enfade contigo
siempre estás ahí y te prestas a escucharme
oh entonces, no es la soledad enemiga sino maldito mi silencio
pero sí que sigue siendo maldito y falso
el amor de mi amada por ese indigno ser
¿Qué fantasma es capaz de amar a más de mil lunas de distancia?
¿Qué alma despiadada es capaz de amar sin sentir? Pues, si el amor no
se puede disfrutar con todos los sentidos, ¿Qué amor es ese?

Empiezo a sentir que tu alma está de mí más lejos cada vez
tantas flechas directas a tu corazón, pero por la espalda
ninguna palabra dulce se halla en nuestras conversas ya

Dolor... no hay amor para mí, todo se lo lleva mi enemigo fantasma
¡¡Tengo flechas para él también!!
solo deja que encuentre el veneno adecuado y todo será para él
toda gota envenenada de poesía negra será para él
toda oscuridad malvada y pena sin piedad acabará matando
ese falso amor que te tiene hechizada, ¡Ah!¡Ya sé!
Necesito una flecha de Cupido con el antidoto
sólo así se deshará el hechizo
y no me harán falta más flechas envenenadas