UN CUERPO, DOS ALMAS

Jose Maria Mares Pulido (Jotaeme)

11 de Abril de 2006

Igual que un día sin nubes posándose en el cielo
no puedo imaginar la ausencia de mis ojos en tu pelo
mis caricias rozando tu melena evitando la osadía
de tocar tu cara, porque al hacerlo, quién sabe lo que pasaría
cuántos suspiros se callarían tus labios al sentir mis manos
al cerrar tus ojos sentirías el recuerdo de lugares lejanos

Ese cosquilleo que te transporta a donde nunca has estado
realmente quieres ir, pero no sabes quién llevar a tu lado
el sentir, está más que confundido por el rubor de mi semblante
en la oscuridad ves mi alma pero no se parece a quien tienes delante
son tan distintos, tan opuestos, que parecen el bien y el mal
uno tan claro y verdadero y el otro tan oscuro se esconde en el umbral

Hay un solo cuerpo, pero dos almas conviven en desarmonía
una tortura es saber que no hay pactos que valgan en la cabeza mía
tan solo hay tregua cuando mis dos egos observan atentos tu mirar
mientras uno grita en mi memoria la palabra fracasar
el otro con tono más melódico, se pone a cantar
y no es de extrañar que una sonrisa consiga pronunciar

Qué ironía, lo más absurdo consigue hacerme calmar
por eso al acariciarte, te confundo con el mar
y no por mi incapacidad de respirar bajo tu manto
sino por la textura de tus cabellos a los que les canto
no podrían ser más bellos en mi alocada imaginación
sólo si los convierto en versos de una dulce canción

Es imposible seducir a alguien que me supera en hermosura
tan difícil de poseer como pronunciar palabras que estén a la altura
todo comentario puede ser un guiño al rechazo
un inalcanzable pero deseado flechazo
un disparo con dos balas que quién sabe cuál me perforará
una puede salvarme pero la otra ciertamente me matará

Qué locura tener que aguantar esta pesada enfermedad
un solo cuerpo, dos almas en tempestad
como un diablo buscando un alma que robar
sería capaz de vender la mía, por la tuya poder amar
no tiene importancia si al cielo no puedo entrar
cuando muera, será contigo con quien me quiero quedar